sábado, 28 de noviembre de 2009
Envíanos tu testimonio
LA VISTA SIEMPRE AL FRENTE
Un gran marinero explorador llamado Vasco de Gama se vio un día en la difícil situación de elegir entre seguir hacia delante o darle la espalda a sus sueños. Seguir hacia delante implicaba peligros inimaginables, quizás hasta costarle su propia vida. Sus marineros estaban hartos del recorrido tan largo pues habían viajado largas distancias sin poder tocar todavía su destino, que era la India. Pronto se amotinarían, así que Vasco de Gama tuvo que tomar una difícil decisión, lanzar al mar su brújula y su astrolabio, que eran instrumentos indispensables para navegar en el mar. De esta manera no les dejó a sus marineros otra opción que seguirlo hasta el final. La única guía en la que se basaría el famoso explorador era su confianza en Dios, quien lo llevaría sano y salvo hasta la India.
De la misma manera, muchas veces nos queremos apartar de Dios. Vemos hacía atrás y ya no queremos continuar el viaje hasta las mansiones celestiales. Esto pasa regularmente cuando se tiene “una segunda opción”. El querer ir en busca de las riquezas, el prestigio, la fama, o seguir una fe distinta. Aun cuando las pruebas vengan a nuestra vida, debemos de continuar hacia adelante poniendo toda nuestra confianza en Cristo Jesús. Si seguimos el ejemplo de Vasco de Gama, tirando todo aquello que nos pueda hacer mirar hacia atrás, nada nos impedirá ver siempre al frente. De hecho no tenemos una segunda opción. Bueno, esta bien, si la hay, pero su fin son las tinieblas. Además tenemos la gran promesa de que aquellos que perseveren heredarán la vida eterna. Cuando venga la tentación de mirar hacia atrás recordemos estas palabras de Jesús: “ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Lucas 9:62”.
jueves, 26 de noviembre de 2009
LA LÓGICA DE DIOS
(Por Michel Marino)
Vivimos en una sociedad materialista en la que actuamos y pensamos de acuerdo a lo que podemos ver o tocar. Creemos que todo ocurre en un orden lógico natural: “Si soy ahorrador con mi dinero, tendré más; si humillo a las demás personas seré importante; si soy el más popular de la clase, tendré fama y reconocimiento”.
En la lógica de Dios las cosas no siempre son así. De hecho, la lógica de Dios puede parecernos tan extraña que nos llegamos a espantar. María, la madre de Jesucristo se topó un día con ese problema. El ángel de Dios se le apareció y le dijo: “…María no temas, por que has hallado gracia delante de Dios… y darás a luz un hijo y llamarás su nombre Jesús. Este será grande y será llamado hijo del Altísimo…” Lucas 1:30-32.
A María no le cupo en la cabeza el quedar embarazada siendo todavía virgen. El ángel le explicó que el Espíritu Santo vendría sobre ella y que el poder del Altísimo la cubriría con su sombra (Lucas 1:34-35). Por ello El ser que nacería sería llamado hijo de Dios.
Vemos con este ejemplo como la lógica de Dios no se ajusta a una sociedad materialista en la que predomina la frase: “hasta no ver, no creer”. Recordemos que para Aquel que pudo crear el universo resolver nuestros problemas o necesidades es algo muy fácil. Si hoy estas sin trabajo, no debes de ajustarte a una lógica materialista y decir: “como estamos en crisis, no conseguiré empleo”. Si estas enfermo y los médicos no te dan esperanzas, date la oportunidad de escuchar una segunda opinión; la de Aquel que tiene poder sobre la vida y la muerte. Si todo lo que ves a tu alrededor es gris, recuerda que Dios usa lo que nos pasa para un buen propósito.
El ángel mencionó bajo que principio se mueve la lógica celestial: “por que nada hay imposible para Dios” Lucas 1:37. Ese es el principio que debemos de seguir en nuestras vidas. Así viviremos en la dimensión de lo sobrenatural siempre. Recordemos que la Biblia contiene más de 900 promesas esperando que cada uno de nosotros las conquistemos.